martes, marzo 02, 2004

Ejemplo de contestación

Una chica, observadora casual del blog, ha decidido escribirme para hacerme llegar su opinión. La cosa es que he empezado a contestarla, y mientras iba escribiendo se me ha ocurrido que podría ser interesante ponerlo aquí. El mail, que como subject reza Soy Mujer es el siguiente:

Leo tu blog aunque nnca hago comentarios y además no me conoces así es que voy a intentar ser objetiva.
Está muy bien que intentaras desahogarte pero has metido a todas las mujeres ( entre las que me encuentro) en el mismo saco. Soy persona de buenos amigos y pocas amigas porque para mi es más fácil entenderme con un hombre y parte de esto radica en que no entiendo la postura ante el sexo que defiende ahora la mujer. Estoy de acuerdo contigo en que la mayoría de las mujeres buscan el chico malo; pero hay un pequeño % que queremos e intentamos ser felices con alguien que realmente merece la pena. Empieza por valorarte a ti mismo y a partir de ahí te aseguro que cambiará tu punto de vista.
A lo mejor me metes en el grupo de las personas que tu crees no te han entendido; pero si te paras a pensar...lo que estan haciendo ahora las mujeres es lo que estuvieron haciendo muchos años los hombres...¿ a que jode?. No me gusta ni un caso ni el otro, solo decirte que vivas tu vida y no pierdas tus amistades por un rato de placer.

Sin nada más, un saludo y te seguiré leyendo conforme vaya teniendo tiempo



Y mi contestación ha sido la siguiente. La pondré aquí en un ejercicio de esperanza para que se me entienda de una vez. Los cuatro asteriscos sustituyen al nombre de la chica que me escribió.


Hola ***. Encantado de conocerte.

Antes de nada, quiero darte las gracias por tomarte la molestia en escribirme y por darme tu opinión acerca de la "controvertida" entrada del blog.

Con respecto a lo que cuentas, francamente, soy consciente de que hay chicas (y muchas) que se salen de lo que en la entrada del blog aparece como norma de comportamiento femenino. Quiero que sepas que usualmente no hago manifestaciones de ese tipo. Siempre tiendo a intentar entender la postura ajena, en muchos casos en detrimento de la mía, en aras de un mayor entendimiento. Y efectivamente, yo consigo un mayor entendimiento de la situación, pero por desgracia ese esfuerzo que hago no suele ser compartido por las personas que viven conmigo ese momento. Y estoy bastante harto de que esa pauta se repita una y otra y otra vez.

La entrada del blog es solamente lo que se podría considerar como la punta de un hipotético iceberg cuyo hipotético hielo es la tensión que surge entre yo y el resto del mundo al relacionarnos. Y puedo llevarlo más o menos bien cuando no conozco de nada a la/s otra/s persona/s, pero cuando se trata de la gente a la que quiero, ese iceberg acuchilla cruelmente el costado del barco de este perdido marinero que escribe.

Naturalmente que soy consciente de que todo el mundo no es igual, de que no todo el mundo tiene la misma pauta de comportamiento, de que no todos los ríos corren hacia el mismo mar. Pero de lo que sí me he dado cuenta , dolorosamente por cierto, es de que muy, pero muy pocas personas han hecho conmigo lo que yo he hecho con ellos, es decir, anteponer mis deseos a los suyos, dejar mi egoísmo en dique seco y dejar que el suyo me inunde, regalar mi tiempo sin esperar nada a cambio, aparte de que esas personas me regalasen el suyo cuando lo necesitase. Porque yo también necesito tiempo. Y mis orejas, que por regla general escuchan y escuchan, están conectadas con mis labios, que de vez en cuando también necesitan ser escuchados.

Y son mis labios quienes, a través de mis dedos, escriben unos y ceros en este frío mundo virtual, que solamente es cálido por que sé que detrás de esos unos y ceros hay personas. El blog lo creé principalmente para eso, para tener un sitio donde rugir mi verdad. El hecho de que tenga puesto un motor de comentarios es secundario y totalmente ajeno a la naturaleza del blog.

No ***. Como comentaba en la última entrada, aquella otra no pretendía ser un tratado sobre las relaciones humanas. Ni lo pretende este mail que te escribo. Mi opinión y mi verdad están sujetas a permanente cambio, pero soy consciente de que existen otras opiniones y otras verdades, que en determinados casos pueden chocar con las mías. Es este pequeño axioma, de tremenda importancia, el que parece que la gente no termina de entender. Dicho esto, pasemos a contestarte al mail propiamente dicho.

Si a tí no te parece bien que haya metido a todas las mujeres en el mismo saco, me parece muy bien. Como dice una compañera, la salida a un clic de distancia. Como te decía antes, soy consciente de que no todas las personas son iguales. Pero al escribir esa entrada decidí pasar olímpicamente de eso, sencillamente por que lo necesitaba. Un grito es un grito y no tiene por qué ser agradable ni lógico ni meditado.

¿Que si creo que no me has entendido? Pues mira, no lo sé, pero creo que no. Por una parte dices que eres consciente de que la postura sexual de las chicas de hoy no te convence, pero por otra dices que hago mal metiendo a todas en el mismo saco cuando tú acabas de hacer lo mismo hablando de esa postura "general" de las mujeres ante el sexo. Si tu correo es, como creo, una reivindicación de que no todas las chicas son iguales, me parece muy bien y no tengo nada que añadir, salvo que ya era consciente de ese hecho casual y maravilloso. No, creo que no me has entendido, no porque no seas capaz de hacerlo, sino porque has tomado una premisa base falsa, y es que esa entrada era un manifiesto similar a una declaración de intenciones. Y no lo es. No me has entendido porque has hecho un ejercicio de simplificación del contenido de la entrada; y yo voy a hacer otro para decirte que eso es precisamente lo me temía que iba a hacer el observador casual. Claro que, puesto que no me conoces, no veo por qué habrías debido hacer otra cosa, ¿verdad?

Ah, y con respecto a lo que dices acerca de valorarme, bueno, qué decir aparte de que estoy de acuerdo con que es necesario que me valore más. Pero con respecto a lo de que eso cambiará mi punto de vista, no lo acabo de ver. Ya me valoro a mí mismo ***. Creo que soy alguien muy válido en general, muy polivalente si lo prefieres. De lo que me quejo en la entrada es, muy simplificado: ¿Por qué se valora más mi capacidad para escuchar, que mi capacidad para besar? Por que creo que hago las dos cosas bastante bien.

Tu correo me habría gustado más sin ese "¿a que jode?". Me echas en cara haber metido a todas las mujeres en el mismo saco, y tú sin tapujos haces lo mismo con los hombres (entre los que me incluyo ;) con la perla añadida de que "hemos hecho lo mismo desde hace muchos años". Francamente cielo, si lo que querías era salirte de ese "círculo de la muerte" que según tú conforman para mí las pautas de comportamiento femeninas podrías haber empezado bastante mejor y sólo un poco peor.
Menos mal que apostillas que no te gusta ninguno de los dos comportamientos. Ya me habías asustado ;)

En cuanto a lo de perder tus amistades por un momento de placer, no veo que ésta cosa tenga que dar necesariamente como consecuencia aquella. Aunque claro, todo son puntos de vista y yo voy a respetar el tuyo.

Gracias por darme tu opinión. Nos vemos.



Creo que lo que digo no es tan dificil de entender. ¿O tal vez sí?

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